Gráficas y conclusiones


Resultados de estudios previos. 

a) Madres implicadas en todos los medios de disciplina, pero padres más en agresión física. 
b) Madres más agresión psicológico con chicas, pero padres igual con ambos sexos.  
c) Madres y padres más control y supervisación con chicos. 
d) Más disciplina inductiva con los más pequeños que con los hijos mayores. 
e) Más agresión psicológica con hijos mayores. 


Conclusiones generales de este estudio: 

a) Las madres se implican más conductas de disciplina que los padres, prevaleciendo la disciplina inductiva, mientras que los padres están más implicados en el castigo
b) El castigo físico disminuye con la edad, aunque con los más mayores se practica más agresión física que con los más pequeños. 
c) Hay diferentes disciplinas dirigidas a niños o niñas, lo que puede ser uno de los factores implicados en las conductas externalizantes de los niños. 
d) Chicos con más problemas de conductas que las chicas, lo que podría sugerir el motivo de porqué se castiga más a ellos que a ellas.
e) Con las chicas, se aplica con más frecuencia la agresión psicológica. Esto podría explicar las mayores tasas de depresión en chicas adolescentes que en chicos.
e) Solo se encontraron diferencias significativas en la disciplina de distracción y control practicada por madres o padres.
f) Los padres se implican en menor medida en los procesos de socialización disciplinarios.
g) El control parental interactúa con las características negativas del niño para reducir la potencial expresión de la conducta negativa.
h) Los estereotipos de genero tradicionales pueden estar generando diferencias en la crianza de hijos e hijas por parte de madres y padres.


NUESTRA ENTREVISTA: 

1) Basado en los 4 factores de segundo orden.

2) Perspectiva de género

3) Multidimensional y autoinformado. 

4) Estímulos visuales. 

5) 29 sujetos participantes, elegidos aleatoreamente, de diversas edades y de ambos sexos.

Las respuestas, desde un análisis de género, son las siguientes: 











La muestra ha sido demasiado reducida, y los resultados no son significativos. Aún así, se infiere que el castigo físico es una opción, tanto para hombres como para mujeres. Sin embargo, un resultado que no era uno de los esperados tras el análisis final ha planteado un enfoque cruel en torno a la consideración que se tiene con la disciplina infantil. Se infiere de los resultados que los sujetos que estaban dispuestos a castigar físicamente a un niño, en cambio, serían incapaces de agredir a un perro. En este sentido, el análisis de los esquemas preexistentes de Milder (1993) son la clave para interpretar esta inquietante realidad, lo que debería ser el punto de partida de nuevas líneas de investigación. 







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